Vidriera contemporánea en Francia: creación y vanguardia.

El martes 10 de marzo de 2015 se celebró la conferencia organizada por la Alianza Francesa de Tenerife y titulada “Vidriera contemporánea en Francia: creación y vanguardia”, impartida por D. Jonás Armas Núñez, Doctor Europeo en Historia del Arte y socio de la Alianza Francesa de Tenerife, contando con la colaboración de TEA Tenerife Espacio de las Artes y la Asociación Cultural “TuSantaCruz”, a las 19:00 en el Salón de Actos de TEA Tenerife Espacio de las Artes, Avenida de San Sebastián, Santa Cruz de Tenerife.

 

Si existe un país cuya historia esté intrínsecamente ligada al arte de la vidriera, ese es Francia. Los maestros vidrieros galos desarrollaron este arte de una mera especial durante el Medioevo, instalando sus obras a lo largo y ancho del Continente. Con el tiempo, y las evoluciones religiosas, este arte fue desapareciendo, hasta convertirse en un producto inusual, cayendo sus técnicas en el olvido. Es de nuevo nuestro vecino del norte quien lo hace resurgir. Los arquitectos franceses del siglo XIX, en su amor y afán por recuperar las arquitecturas nacionales góticas, se empeñaron en descifrar los secretos técnicos de las vítreas. Esta vez se sirvieron de los avances industriales de su época, convirtiendo a la vidriera en un producto lujoso y de prestigio, pero capaz de ser ubicada en cualquier edificio, tanto sacros como civiles, que se ofrecía en las exposiciones artísticas e industriales de la centuria.

 

Los lenguajes contemporáneos son muy variados, abarcando todos los desarrollados en las dos últimas centurias, si bien se inician con un gusto historicista basado en fuentes pictóricas en las que participaron artistas de la talla de Ingres. Los debates en torno al arte religioso contemporáneo que se dieron en el país, entre los que destacan creadores de la talla de Maurice Denis y George Desvallières, la experimentación formal y técnica, y las guerras sufridas durante el siglo XX marcaron el devenir de la vidriera en Francia, convirtiéndola en la vanguardia vítrea mundial. En ello tuvieron mucho que ver los artistas plásticos de otros campos, llamados por el Gobierno a participar en la reconstrucción de las vidrieras tras los devastadores conflictos. Entre ellos destacan Matisse, Lèger, Dufy, Chagall, y un largo etcétera, que aportaron cartones a los maestros vidrieros para sus creaciones. En algunos casos el éxito fue tal que los antes pintores alcanzaron un mayor éxito como vidrieros, algo que se ejemplifica con Marguerite Huré o Joseph Sima, entre otros. A ellos se sumaron los arquitectos, especialmente interesados en los efectos lumínicos, espaciales, atmosféricos y simbólicos que estas creaciones aportaban a sus obras, caso de Auguste Perret o Le Corbusier.

El estado francés supo introducir el arte contemporáneo en sus templos, a través de diversas creaciones, entre las que destaca sobremanera la de la vidriera. Con ella el arte de vanguardia y la creación de los artistas son visibles a una feligresía y público general. La relación artista plástico y maestro vidriero se mantiene hoy día, aunando patrimonio y creación contemporánea de una manera que ha singularizado a Francia.